viernes, 27 de mayo de 2016

La varita mágica del adiestrador

La semana pasada conocí a Aris, la ganadora de nuestro concurso El Caso de la Semana. Su dueña quería saber cómo controlarla en el parque, porque una vez que empezaba a jugar con otros perros, la situación se iba de las manos y no conseguía que la hiciese caso.

Pero…¿En qué contexto?

Habitualmente cuando se nos hace una consulta de este tipo se espera que el adiestrador saque su varita y con un toque mágico, el perro obedezca y ya tengamos resuelto el problema. Quitando los programas de la tele donde todo se resuelve en media hora, lo cierto es que el trabajo con perros requiere mucho esfuerzo, paciencia, rutina y empatía. Ya sé que parece una respuesta manida eso de: “¿En qué contexto lo hace?” Pero hay mil motivos por los que un perro puede hacer un determinado comportamiento o deberse a un montón de causas. Por ello es tan importante que nos informemos bien previamente de todo el historial del perro, qué detonantes ha podido haber, si existen problemas que podrían estar detrás de estos comportamientos o las circunstancias que lo rodean. Lo mejor es desplazarte a su casa y ver en su entorno habitual lo que sucede. Volviendo a nuestro caso particular, Aris no presentaba ningún problema por lo que pude ver en su cuestionario, así que salimos a la calle para ver como se relacionaba con otros perros y qué hacían sus dueños en el parque.

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